Ruta nº 29 – Por los altos de Lerga

Ruta nº 29 – Por los altos de Lerga

La Iglesia de Lerga

DATOS TÉCNICOS:

Datos ruta nº 29

GRÁFICO PENDIENTES:

Gráfico pendientes Ruta 29

TEXTO EXPLICATIVO:

Por fin ha terminado el maldito verano (Calores, fiestas, vacaciones, etc…) y, más o menos, volvemos a la rutina, que al fin y al cabo es como mejor se está. El calor me mata y durante la época estival no hago recorridos que merezcan la pena publicarlos. Me limito a hacer alguna pequeña ruta, por los alrededores de Tafalla, y en las horas de amanecida, cuando el calor todavía es, más o menos, tenue.

Por ello ya tenía ganas que llegase el otoño que, junto con la primavera, son las mejores épocas para hacer rutas por el monte.

Pues bien, siguiendo mi costumbre de ir por rutas no muy transitadas, me preparé un recorrido por una de las zonas de Navarra que no tiene, en principio, mucha prensa en lo que se refiere a esta actividad, y es la zona entre Tafalla y Sangüesa, es decir la Zona Media Este, y más concretamente los alrededores de Lerga.

Partiendo de Tafalla, Lerga está situada en la Carretera Sangüesa, en la NA-132, a 6 o 7 km. de San Martín de Unx, y a 16 o 17 km. de Tafalla.

Como ya he explicado otras veces me preparo el recorrido con el Google Earth y luego me lo paso a mi móvil para que, una vez en el sitio, pueda realizar la ruta siguiendo las instrucciones que me manda el “aparatito”. El peligro que corre realizar las rutas de este modo es que, muchas veces, lo que parece un camino, resulta que es un arroyo, y lo que es llano, si no lo revisas bien se convierte, en la realidad, en una pendiente que no la sube ni un “4 por 4”, así me ha pasado varias veces y en este recorrido también. A la hora de diseñar un recorrido una de las máximas que tengo es que no pase de los 15 km.; por eso hay veces que ves que se te está escapando esta cifra, y viendo que si sigues por el camino o la pista que te marca el ordenador te vas a ir más allá de lo previsto, intentas acortar por algún lado que crees que puede ser, y cuando llegas al lugar te encuentras con alguna que otra sorpresa. Así me pasó en esta ruta que explicaré más adelante.

Pues bien después de todo lo expuesto, me presento en Lerga a las 08:30 horas del día 7 de octubre de 2012. Tengo mala suerte, la zona de la Plaza y la Iglesia está en obras y está todo como si hubiese caído un bombardeo, el pavimento levantado, grandes montones de tierra, la fuente no funciona, etc….

Molinos arriba – La ruta por la izquierda.

Me preparo todos mis “trastos” y comienzo la ruta, en dirección Oeste, saliendo por la Calle La Victoria a través de una pista muy ancha, el último edificio de la localidad es una nave de ovejas que está en la izquierda del camino. Enseguida aprecio por donde tengo que ir, ya que la vista es muy abierta, el ascenso parece fuerte, pero estoy descansado y no habrá excesivos problemas. Durante 3,00 km. ascendemos 140 m., es decir una pendiente media del 4,66 %, aunque hay tramos del 16%. Durante este tramo vamos por una pista ancha, con suelo de zahorra y bien pavimentada (Es la clásica pista de servicio de los molinos que están arriba del todo), vamos viendo en su margen derecha caballos en semilibertad pastando en la ladera Este de los altos de Lerga, algun que otro corral de ovejas y ya vamos viendo los primeros síntomas del otoño; en los laterales del camino comenzamos a ver pequeños arboles con la hoja rojiza que augura una pronta caída. Si miramos más arriba, nuestra imaginación nos traslada a otras zonas de Navarra, más norteñas, en las que los prados verdes y los caballos en semilibertad son más comunes. En Lerga se nota que la publiometría es más escasa y los prados están más amarillos que verdes.

El otoño se nota

Como he dicho antes, a los 3,00 km de Lerga, y antes de llegar a los molinos que se aprecian conforme vas subiendo, hay un camino que se desvía a la izquierda. Hay que tomar este camino. Se trata de un camino “de los de antes”, con surcos en el centro, y por el que se ve que han pasado vehículos de mediano tamaño, es un camino flanqueado por pequeños árboles, con vistas al norte, y desde el que se ve toda la zona de Eslava, Aibar, Sangüesa, etc…. Durante 4 km., y rondando unas alturas desde los 757 m. que hay al comenzar el camino y los 634 m. que existen hasta otra bifurcación de caminos. Seguimos de frente, y durante 2 km vamos viendo el valle abierto que queda a nuestra izquierda; apreciamos los colores del otoño rojos, ocres, aunque sigue predominando el verde; me topo con una cuadrilla de cazadores que están al acecho del jabalí, y ésto me obliga a colocarme el chaleco reflectante, para que, de momento se me vea a lo lejos; en algún árbol que está a la vera del camino se puede apreciar que algún jabalí se ha estado “rascando” después de darse un buen baño de barro; también aprecio en el camino huellas de jabalí, o por lo menos creo que son de jabalí, aunque al final ya dudo sin son de jabalí, de corzo o de oveja. Pienso que si son, porque se nota que en la última “llovida” que hubo (Hace unos 15 días) los animales salen al camino, que es donde se almacena el agua, se pegan su baño de barro y luego se rascan en los árboles del camino. Después de ver todos es tos aspectos “cinegéticos” , y depués de andar los 4 km. indicados antes, llego al lugar que había diseñado para alcorzar, ya que de lo contrario la ruta se me hacía excesivamente larga, y me encuentro con el “inconveniente” que para llegar al camino de “empalme” tengo que bajar una pendiente, que queda a mi izquierda, que ronda en torno al 25%, son solo 400 m. de longitud, pero bajas desde los 656 m. hasta los 559 m., pero monte “a través”, y con vegetación que te llega hasta la cintura y con pinchos por todos los lados. Eligo la zona que creo que es más fácil para bajar, y durante 10 minutos, con mucho cuidado y pinchándome por todos los sitios, llego a un camino de acceso a una finca de cereal, y que a su vez, y después de 700 m. empalma con otra pista bien pavimentada y ancha que tiene dirección Este – Oeste. Si avanzamos otros 700 m. por esta pista, nos encontramos con una maravilla que yo, dentro de mi suprema ignorancia, no sabía ni que existía, se trata de Abaiz, un asentamiento medieval que, según me he documentado después, ha sido objeto de litigio entre la Iglesia y el Ayuntamiento de Lerga por las famosas y dudosas inmatriculaciones.

Asentamiento de Abaiz

Este asentamiento ya aparecía documentado en el S. XI, un texto lo situaba en la Valdonsella. Las ruinas que vemos ahora posiblemente sean parte del monasterio de San Pedro que, junto a sus heredades y diezmos,  fue donado al monasterio de Leyre por doña Oria Aznar en 1095. También se baraja la posibilidad de que fuera la otra iglesia que debió existir bajo la advocación de Santa Cruz. En 1205 Sancho el Fuerte permuta el señorío de la villa a doña Narbona, esposa de de Martín de Subiza, no obstante, antes de acabar el s. XIII se reintegra de nuevo a la Corona.

Impacta las vistas que tenemos desde el emplazamiento donde encontramos los restos del que fue Monasterio de San Pedro de Abaiz, documentado en el s. XI, no cabe ninguna duda de que tuvo en la Edad Media gran importancia en la estrategia militar.

Hoy las ruinas que podemos contemplar de la iglesia bajo la advocación de Santa Elena, llaman poderosamente la atención porque posiblemente, parte de él, sea uno de los edificios más antiguos que se conservan en Navarra.

Casi todos los paramentos que observamos en el exterior son de grandes sillares perfectamente escuadrados asentados sobre la misma roca y unidos a hueso formando gruesos muros. Dan la impresión que son de época anterior a los que dan paso, típicos sillares más irregulares o sillarejo, de la época románica.

La cabecera es plana al exterior y semicircular en el interior. Vemos dos contrafuertes que no han impedido que se abra el muro Este y más en su cara norte que no se corresponden con tramos de la nave.

La portada que da acceso a la nave, situada al este, bajo un arco de descarga irregular con dovelas largas y profundas, que dan paso a un vano de gran altura. Quedan restos de lo que fue un Crismón en el tímpano, al parecer Trinitario y debajo de él restos una inscripción ilegible y una posible fecha.

Hubo una cubierta barroca que se desplomó, quedando a la vista los arcos torales en un milagroso equilibrio. Posiblemente sustentaron inicialmente una cubierta de madera a dos aguas.

Se conserva parte de la torre cilíndrica original situada en el lado norte, continuada posteriormente con una prismática. En su interior hay una escalera de forma elipse helicoidal. El acceso es a través de un vano de arco de medio punto con doble abocinamiento.

Ni que decir tiene que todo el texto anterior subrayado, lo he sacado de documentación sobre el tema, yo no soy tan especialista como para explicar todo lo indicado. Durante un buen rato estuve admirando el lugar, acompañado de una excursión de 10 o 12 personas que, con sus cámara fotográficas inmortalizaban, aun más, el lugar.

Nada más dejar atrás Abaiz, y en un recodo del camino, me sale una perdiz tan cerca, y metiendo tanto ruido, que me pegó un buen susto; no habían pasado ni 3 segundos cuando me sale una segunda perdiz y después de otros dos o tres segundos me sale una tercera perdiz; lo curioso es que cada una de ellas me salió en direcciones diferentes, y creo recordar por algún reportaje de televisión o que he leído por algún sitio, que esto lo hacen para despistar a un posible depredador porque cerca tienen el nido con las perdiganas. Yo no sé si es época que las perdiganas estén en el nido o no, y tampoco sé porque salieron tres perdices, cuando lo normal es que sea la pareja la que cuide del nido; en fin son suposiciones que me hice en el momento y que ahora expongo.

Durante kilómetro y medio vamos en dirección oeste, hacia Lerga, por una buena pista, pero como a mí me gusta un poco más de emoción y no ir por sitios tan plácidos, me desvío a la derecha, monte a través, por un pequeño sendero que apenas se vislumbra, hasta llegar a una loma que está 10 o 12 m. por encima de la cota del camino, y ya desde allí y por la vertiente contraria se aprecia una bajada, también por un sendero casi imperceptible, que nos lleva, porque se ve, a un camino vecinal hasta Lerga.

Aibar desde los altos de Lerga

La bajada por esta senda es muy cómoda, si bien hay que tener un poco de cuidado en echar el bastón por delante tuya para que no te vayas hacia adelante. Durante 800 m. vas bajando hasta llegar al barranco que separa las dos laderas, y en cuyo fondo todavía existe, y después de la sequía que llevamos este año, algún enbalsamiento de agua como el que acompaño en la foto adjunta.

Aún queda agua en algún sitio

Nada más pasar el embalsamiento llegamos a una nueva pista ancha y bien pavimentada que está jalonada por varias viñas. Me paro en una de ellas, y me pongo “tibio” de comer los ramilletes de uva que la vendimia ha dejado sin recoger. En esta época la uva está muy dulce, y entre eso y el calor de la mañana, me pego un buen rato en la viña. Sigo por el camino y se ve que ya llegamos a la “civilización”, una pala cargadora y una machacadora están como mudos testigos en una finca que amontona las pastillas de pavimento que se han levantado de Lerga que, en estas fechas, está en obras. Nada más pasar esta finca, que está a la derecha, nos encontramos con un vertedero, teóricamente, de tierras, pero que hay de todo.

Entro a Lerga por la Calle de San Martin y me encuentro con tres lugareños sentados sobre unas lajas de piedra, seguido a ésto me topo con tres madres que intentan calmar a sus hijos en el alboroto que forman al sacarles unas chucherías en una terraza que hay en la citada calle; esta situación me “huele” a sociedad, y por lo tanto a cerveza fría. Efectivamente se trata de la sociedad del pueblo, entro en ella y un amable muchacho me sirve una cerveza fría que me la “trinco” de un trago. Paso por delante de la Iglesia, saco una foto del atrio, me encuentro con otro lugareño con el cual me quedo hablando un rato sobre la mañana de calor y el recorrido que he hecho, y llego al coche despues de 4 horas y media de caminata por los Altos de Lerga.

Llego algo cansado pero satisfecho, llevo varios meses sin hacer recorridos largos y sinuosos y se nota.

Para los que queráis bajaros el recorrido con el fin de seguirlo tal y como yo lo he hecho, pinchar en este enlace y podréis hacerlo: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3446508

Seguiremos en el “candelabro”. Hasta otra.

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