7ª Etapa

VIANA – NÁJERA

Como ocurre alguna vez en las vueltas ciclistas de 3 semanas, he realizado esta etapa en 2 sectores:

Primer sector – Viana / Navarrete – 22 km – Sábado 8 de noviembre de 2008

Segundo Sector – Navarrete / Nájera – 16 km – Domingo 9 de noviembre de 2008 

PRIMER SECTOR – VIANA / NAVARRETE.

A las 7,45 empezaba la etapa desde el mismo lugar que el domingo pasado no pude hacer por la cantidad de agua que caía. Como es de suponer Viana, a esas horas, estaba vacío. Tan sólo estaban abiertas las dos panaderías que están en la Calle Mayor. Abandonas Viana a través de uno de sus  4 o 5 arcos de entrada al Casco Antiguo (Ahora no recuerdo su nombre). Enseguida, y conformes vas bajando, te ves envuelto en un enjambre de huertas y viñas que te van acompañando durante un buen rato, hasta que llegas a la Ermita de Nuestra Señora de las Cuevas, donde, y a partir de aquí, el paisaje cambia radicalmente convirtiéndose en campos de trigo y tierra incultivable, el observatorio de aves de la Laguna de la Cañas, lo dejas a la derecha, y poco a poco, y a través de dos pinares, y atravesando la carretera, te das de lleno con La Rioja. Lo primero que ves en La Rioja no es una bodega, sino una nave de una papelera (Creo que ponía Papelera del Ebro). A partir de aquí coges una pista para bicicletas cuyo asfalto está pintado de color granate, y empieza una constante que veremos durante mucho rato en La Rioja.¡Las Viñas!. Las hay de todas clases y de todos los estilos, grandes, pequeñas, vendimiadas, sin vendimiar, llanas, en pendiente, con bodegas, sin bodegas, etc…. Durante un buen rato vas por esta carril para bicis hasta que, cuando menos te lo esperas, y después de una curva a la izquierda, aparece Logroño en lo más bajo de donde nos encontramos. Comenzamos a descender tranquilamente, y como digo, rodeado de viñas, en un  principio, y después por huertas y fincas de recreo. En este tramo me ocurrió un caso curioso. A los quince minutos de coger el carretil para bicis vi que venía contrario a mi dirección un señor con todas las pintas de peregrino (Botas, gorro, mochila, bastones, etc….), le pregunté si iba bien direccionado, me dijo que sí, y el, por el contrario, me preguntó el camino a Viana, se lo expliqué, y sin más seguimos, cada uno, nuestro camino. Volviendo al camino, y al poco rato de ver Logroño en el alto, te encuentras con la llamada “Huerta de la Felisa”, a la derecha, bajo unas higueras que dan sombra, un puesto destartalado y un perro resvoltoso, se encuentra una señora que te recibe con mucha amabilidad, te invita a sellar la credencial, y por supuesto, te invita a que le cogas algún recuerdo del camino (Conchas, Cruces, Sagrarios, etc…) y algún refresco. Te da un poco de conversación y te despide con la mayor de las amabilidades. Se trata de una señora que sigue la tradición de su madre (La Sra. Felisa), que durante 20 años estuvo atendiendo a los peregrinos a pie de camino. Ella fue la que me preguntó si me había cruzado con un peregrino que iba en sentido contrario; le dije que sí, le pregunté por qué, y me contestó que algunos peregrinos tiene la costumbre de hacer, también, el camino de vuelta (???).

La Huerta de la Felisa. La señora que se ve en la foto es su hija. La Sra. Felisa murió en Octubre de 2002. Una placa en la casa lo conmemora.

La Huerta de la Felisa. La señora que se ve en la foto es su hija. La Sra. Felisa murió en Octubre de 2002. Una placa en la casa lo conmemora.

En un “pis pas” llegas a Logroño, entras dejando el Cementerio a la derecha, atraviesas uno de los varios puentes sobre el Ebro, y te introduces por la Rua Vieja de Logroño, donde puedes ver la Iglesia de Santiago, el Parlamento y alguna otra cosa de interés.

Iglesia de Santiago en Logroño. La estatua de Santiago que ve en la hornacina de arriba es inmensa.

Iglesia de Santiago en Logroño. La estatua de Santiago que ve en la hornacina de arriba es inmensa.

Enseguida sales a la Plaza del Alferez Provisional, y coges la larguísima Calle Marqués de Murrieta, que la tienes que atravesar, llegas al Parque de San Miguel y empalmas, sin enterarte, y a través de una larga pista asfaltada llegas al Parque de la Grajera, donde existe un lago natural, llenos de patos, fochas, ocas, etc… que sirve para lugar de ocio para los logroñeses. Esta muy bien. 

Desde la loma se ve el Lago del Parque de la Grajera y al fondo Logroño.

Desde la loma se ve el Lago del Parque de la Grajera y al fondo Logroño.

Hemos abandonado Logroño, pasado el Parque de la Grajera, y comenzamos a subir, para variar rodeado de viñas, una loma en la que, por su parte norte, divisamos Logroño, y por su parte sur, vemos ya Navarrete. Comienzas la bajada por un camino paralelo a la Autovía, donde la valla metálica que los separa está repleta de cruces que los peregirnos han ido colocado durante años, y después de cruzar varias veces, tanto por arriba como por abajo, diversas carreteras, autovías, etc.. llegas a Navarrete, que se encuentra en un altozano, y ha sido declarada Conjunto histórico – Artístico, y donde resalta, sobremanera, la Torre de la Iglesia de la Asunción, del Siglo XVI, de estilo herreriano con retablo barroco. 

Iglesia de la Asunción de estilo herreriano

Iglesia de la Asunción de estilo herreriano

Tuve suerte que estaba abierta, y durante un buen rato la estuve visitando, y es, por dentro, también impresionante. A la entrada de Navarrete, tambié, es interesante apreciar las ruinas de lo que fue el Hospital de Peregrinos de San Juan de Acre. El albergue municipal se encontraba cerrado, y no respondían al timbre de la puerta. Una señora me dijo que había otro albergue particular, me acerqué a él, llamé, entré, y el olor que desprendía la cocina por poco me marea; una señora, de mediana edad, estaba preparando un cordero al chilindrón que, después de 4 horas andando, hubiese dado con toda la cacerola. Le dije que si me podía cuñar la credencial y al ver en ella que era de Tafalla, me dijo que tenía una amiga allí. Me explicó quien era y, como para eso soy bastante despistado, al fin pude adivinar quien era la amiga. Estuvimos hablando un rato, pero lo de “dar de comer al peregrino hambriento” eso debía de ser antes por que yo me fui sin catar el cordero. ¡AH! Se me olvidaba, el albergue se llama “EL CÁNTARO“. Eran las 12,15 horas, por lo tanto habían pasado 4,30 horas desde que salí de Viana. Me tomé una cerveza en un pequeño bar de la plaza, estuve viendo un poco el Casco Antiguo de Navarrete, saqué alguna foto, hice hora a que llegara el autobúes que me llevase a Logroño, y cuando llegué a Logroño, cogí un taxi que me llevara hasta Viana (No había autobús a Viana a esas horas). Llegué a Viana sobre las 13,45 horas. Cogí el coche y a Tafalla.

Seguiré insistiendo en que no me encuentro con peregrinos por el camino (Salvo el que iba en dirección contraria). En Navarrete pude ver a uno que se estaba arreglando los calcetines sentado en la terraza de un bar, y a dos parejas que salían de ver la Iglesia cuando yo entraba.

Por supuesto que los ciclistas han  debido “fenecer”, puesto que desde hace dos o tres etapas que no hacen acto de presencia.

SEGUNDO SECTOR – NAVARRETE / NÁJERA.

A la misma hora que el sábado (7,45 horas) estaba ya en Navarrete para comenzar este segundo sector de la etapa. Atravesé la localidad por la parte vieja,  sales a la carretera de Nájera, pasas por delante del Cementerio, cuya portada es la del Hospital de Peregrinos de San Juan de Acre, y enseguida entras por unos caminos que atraviesas grandes extensiones de viñedo. Este tramo, hasta llegar al Alto de San Antón, es, quizas, el sitio más monótono y aburrido de las 7 etapas que llevo, todo el rato es viña, autopista, camino paralelo a la autopista, más viña, más autopista, en fin un “coñazo”. (Mariano Rajoy, 12 de octubre de 2008).  

Cementerio de Navarrete. Esta portada es la del Hospital de peregrinos de San Juan de Acre, del siglo XII, y cuyas ruinas se ubican a la entrada de la localidad viniendo de Logroño.

Cementerio de Navarrete. Esta portada es la del Hospital de peregrinos de San Juan de Acre, del siglo XII, y cuyas ruinas se ubican a la entrada de la localidad viniendo de Logroño.

Despues de dos horas con el mismo paisaje has llegado al Alto de San Antón, y cuando estás en la loma, mirando la vertiente sur, ya el paisaje, aunque también con infinidad de viñedos, ya cambia totalmente, puesto que es más sinuoso, a la izquierda podemos ver la Sierra de la Demanda, con sus cumbre nevadas, debajo Nájera, y a la derecha otra Sierra que no supe saber cual era.

Zona del Poyo de Roldan, con las cumbres nevadas de la Sierra de la Demanda al fondo.

Zona del Poyo de Roldan, con las cumbres nevadas de la Sierra de la Demanda al fondo.

Como ves Nájera tan cerca, parace que llegas en un voleo, y pasa como cuando vuelves de la Romería de Ujué, que ves el silo de Tafalla, y dices “Enseguida llegamos”, y desde que lo dices hasta que llegas se te hace interminable. Aquí pasa igual. Pero por lo menos tienes donde despistarte un poco, puesto que pasas por el Poyo de Roldan, que según la leyenda, es el punto donde Roldan derrotó al gigante Ferragut clavándole una espada por su sitio más débil, el ombligo. Siguiendo el trayecto entre viñedos y huertas llegas hasta Nájera, entras por la parte más fea de la localidad, que es la parte “nueva”. Llegas a una plaza, donde está la parada de autobuses, cruzas uno de los 3 o 4 puentes que salvan el Najerilla, y llegas al Casco Histórico donde puedes contemplar las Iglesias de Santa Cruz y el Monasterio de Santa María la Real, del siglo XI.

Iglesia de San Migel en Nájera

Monasterio de Santa María la Real de Nájera

No pude ver, porque me despisté, la Iglesia de San Miguel. No miré bien los apuntes que llevaba y luego, cuando estaba esperando el autobús, me dí cuenta de mi error. Cabe destacar que Nájera tiene mucho movimiento en cuanto a turismo cultural se refiere. En el rato que estuve por allí aprecié 3 excursiones de gente visitando el Casco Viejo. Me acerqué a la Oficina de Turismo, sita en la Casa de Cultura, para que me sellaran la credencial. Habían pasado tres horas desde que salí de Navarrete. El resto del tiempo, hasta las 13,15 horas que salía el autobús, lo dediqué a hacer un poco de turismo, tomarme una cerveza en el Hotel San Fernando, y sentarme en un banco de una  plaza soleada, junto a un señor mayor con el que mantuve una larga conversación. El domingo fallecieron en Nájera tres personas, de muerte natural se entiende. Cogí el autobús a Navarrete donde me esperaba el coche, y a las 14,45 llegaba a casa.

De los ciclistas, ni señales de vida.

La semana que viene, con un poco de pena, me cortaré la coleta, de momento, en cuanto al Camino de Santiago. Terminaré esta primera tanda en Santo Domingo de la Calzada, posteriormente no tengo, todavía, nada pensado.

3 comentarios el “7ª Etapa

  1. si señor bravo por el peregrino de la cuadrilla y por sus descripciones tan certeras…ánimo que Compostela está a un paso…un abrazo..ATXU

  2. Si no ves ciclistas es porque en esta época suele llover y no se peude andar en bici por caminos embarrados. Los ciclistas planifican sus escapacadas hacia primavera.

  3. Patxi, mucha iglesia, mucho albergue, pocas bicicletas y … las bodegas, ¿para cuándo?.

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