23ª Etapa

FONFRIAS – BARBADELO

Empiezo a notar que quizás no haya programado bien mis etapas en esta última fase del Camino, ya que llevo en tres días 119 km, y los kilómetros en Galicia no son igual que en Burgos o principios de la provincia de León. Un kilómetro en Galicia equivale a dos kilómetros en Burgos o La Rioja, ya que las constantes subidas y bajadas hacen que el kilómetro en Galicia tenga más de mil metros.

Como todos los días me levanto sobre las 6,30 horas y comienzo a andar sobre las 7,00 horas.

Como todas las etapas de Galicia el recorrido es bellísimo, pero con un trazado rompepiernas increible.

Yo no sé si es que soy gafe, o lo que me pasa a mí les pasa al resto de los peregrinos, pero en esta etapa me ocurrieron tres incidencias que paso a contar:

VIDUEDO – Despues de sacar esta foto me encontré con los dos perros

1ª incidencia– El primer pueblo al que llegas saliendo de Fonfrías es un pueblo llamado Viduedo, ubicado a 2,300 km del punto de partida. En este pueblo hay un albergue, del que no recuerdo el nombre, ya que ni viene en las guías que yo he manejado. En mitad del pueblo hay una indicación que te lleva al albergue, y yo no sé que pensé en esos momentos, más que seguí la flecha que me indicaba el albergue, sin fijarme si había otra señalización que te indicase el verdadero camino. Al llegar al albergue no vi ninguna señalización, y continué hacia adelante, ya que a unos 50 m se veía una senda que bajaba bordeando un monte; pues bien, nada más pasar el edificio del albergue, dos perros tumbados en el suelo se abalanzaron sobre mí, y claro a esas horas no hay nadie por la calle, y menos en un pueblo de 25 habitantes, y me hostigaron hasta que, poco a poco, con el culo prieto, y sin atreverme a amenazarles con la vara, ya que eran bastante grandes, me fui alejando hasta llegar a la senda indicada.

Niebla en San Xil

2ª incidencia – Oyendo todavía los ladridos de los perros, comencé la bajada por la citada senda, y pasado un buen rato de tiempo, y todavía bajando, me dí cuenta que no había ninguna señalización, y que por el camino de bajada no se veían pisadas de botas, a la vez que el camino presentaba innumerables plásticos, de estos con los que se tapan los espárragos. Miré para atrás, creyéndome lo peor, y veía el pueblo tan arriba que me dije, que aunque hubiese cogido un camino equivocado, no subía otra vez hasta Viduedo; primero por la gran subida que había y segundo porque si volvía al mismo sitio, los dos inquilinos que me habían hostigado seguirían en el mismo lugar. De todas formas, me había perdido, ya que había cogido una dirección equivocada, pero estaba tranquilo porque más abajo se veía, entre los árboles, una carretera en buen estado que parecía tener cierto tráfico porque se oía algún coche de cuando en cuando. Seguí bajando hasta que, efectivamente, llegué a una carretera comarcal, en la que, enseguida, pasó un coche del Departamento de Montes de la Xunta de Galicia, al que paré y le pregunte/afirmé que me había perdido. El celador de montes me dijo que sí, que ese no era el camino, pero que un par de kilómetros más adelante se encontraba  Triacastela.

Fonte dos Lamieros. Entre Triacastela y San Xil.

3ª incidencia –Con paciencia, y ayudado por el sentido descendente de la carretera llegué a la villa citada (Triacastela), no sin antes ocurrirme la tercera incidencia de la jornada, que no fue otra que la rotura del cordón de la bota derecha, el cual me lo tuve que apañar, a base de nudos para que hiciese su función correctamente. De esta incidencia no me preocupé lo más mínimo, ya que, aunque no llevaba repuesto de cordones, durante todo el viaje, había visto innumerables botas y deportivas, abandonadas o perdidas a los lados de los caminos. Tendría que esperar a encontrarme alguna bota y quitarle el cordón.

Triacastela. Iglesia al borde de la calle que atraviesa la localidad

Una vez en Triacastela, y habiéndome pasado ya de todo, me senté un rato a descansar, y a decidir, con la guía en la mano, si tirar hacia la izquierda o hacia la derecha, a la salida del pueblo, ya que en esta villa puedes tirar por los dos lados. Pensé para mí que con el día que llevaba escogería la ruta menos adecuada. No sé si elegí la mejor o no, por que elegí seguir por la derecha, y como la izquierda no la conozco, no se valorar.

Como he dicho al principio los paisajes son bellísimos en su mayoría, y los 34 km de distancia que separan Fonfrías de Barbadelo se hacen más llevaderos, ya que pasas y visitas las siguientes poblaciones:

1º) – Viduedo.- Pueblo de la provincia de Lugo, situado a 2,300 km de Fonfrías, con una población de 25 habitantes, y situado a una altitud de 1.190 m sobre el nivel del mar. Es un pueblo en el que no hay mucho que ver, y con el capítulo de los perros, yo aún vi menos.

Pequeña Iglesia en Furela

2º) – Triacastela.- Villa a 6,400 km de Viduedo, con 1.002 habitantes, en la que te tienes que decidir si se toma el camino de Samos (Ruta principal) o el camino a San Xil (Ruta alternativa). Decidí tomar la aternativa, por eso de menos gente.

3º) – San Xil.- Aldea a 4,000 km de Triacastela, con una población de 25 habitantes y ubicada a 858 m. de altitud. En este recorrido hasta San Xil cabe destacar la Fonte dos Lameiros, situada al borde de la carretera, y adornada con una gran concha (Ver foto).

4º) – Montan.- Aldea de 45 habitantes. Altitud 760 m. A 4,100 km de San Xil. Como vemos vamos bajando considerablemente, hemos bajado en 14,500 km, alrededor de 430 m.

5º) – Furela.- Aldea de 22 habitantes. Altitud 665 m. A 3,100 km de Montan.

6º) – Pintin.- Aldea de 45 habitantes. Altitud 623 m. A 1,300 km de Furela.-

Así es el paisaje pasando la aldea de Pintin

7º) – Calvor.- Otra aldea a 1,000 km de Pintin, con 25 habitantes y 534 m.de altitud.-

8º) – Aguiada.- Más aldeas, situada a 1,000 km de Calvor; tiene 43 habitantes y 491 m. de altitud.-

9º) – Sarria.- Ciudad de 13.300 habitantes , con una altitud de 453 m.y situada a 5,50o km de Aguiada. Esta ciudad ya merece la pena, después de haber pasado por 6 0 7 aldeas sin ningún interés monumental aparente, al menos para mí. Desde esta ciudad es el recorrido mínimo que hay que hacer para que, saliendo desde aquí y llegando a Santiago, ya se gane la Compostela. Por lo demás se trata de una interesante ciudad en la que destacan varios lugares como la Torre de la Fortaleza de los Marqueses de Sarria y el Monasterio de la Magdalena, sin contar las más de 20 iglesias que posee. (No sé de donde sacarán tantos curas para atenderlas).-

La “prisión preventiva” en Sarria

10º) – Barbaledo.- A 5,200 km de Sarria, tiene 13 habitantes y se sitúa a 570 m. de altitud.

La afluencia de peregrinos en Sarria, y posiblemente fruto de lo que he comentado anteriormente, me hizo dudar si quedarme a dormir en esta ciudad o seguir algo más adelante, ya que el domingo tenía que llegar, como fuese, a Santiago. Entre dudas, y mientras andaba, salí de la ciudad, y como quiera que ví numerosos peregrinos, decidí revisar mi guía y llamar al albergue de Barbaledo, aldea siguiente a Sarria, y reservar sitio en el albergue, por si acaso se me adelantaban. Eran ya las 14,45 horas, las fuerzas empezaban a fallar, y no era cuestión de exponerme a que no bubiese sitio en el albergue, que al ser privado, admiten reservas.

A las 16,00 horas, aproximadamente, y después de 33,900 km y 9 horas andando, llegaba al, recien estrenado, albergue de Barbaledo.

Iglesia de Barbaledo a la izquierda se pueden ver los nichos del cementerio

Las piernas empiezan a flaquear, los kilómetros se hacen eternos y la mochila pesa el doble que lo que pesa. Para que hagáis una idea he hecho un promedio de 3,750 km a la hora aproximadamente, cuando, en condiciones normales, y en un terreno llano y bueno, casi llego a los 6,000 km a la hora.

El trámite de todos los días cuando llego a un albergue, es la antesala de mi visita a todas las poblaciones en las que duermo, y en Barbaledo encuentro lo que no he encontrado en nigún otro pueblo, que a partir de aquí se apreciará con más asiduidad, y no es otra cosa que la ubicación de los cementerios en los atrios de las Iglesias. En este pueblo lo ví por primera vez. Y otra cosa curiosa; como os he dicho es una población de 13 habitantes. ¡Pues tiene dos cementerios!. Uno al borde de la carretera que accede a la Iglesia y al albergue municipal, y el otro, como ya he dicho, en el propio atrio de la Iglesia.

En esta pequeña aldea ceno pronto en el restaurante del albergue, estoy un rato en la terraza tomando una cerveza y cuando empieza a refrescar, al meterse el sol, me encamino hacia las habitaciones a dormir. El albergue es nuevo y es agradable, aunque un poco pequeño.

Aglomeración de peregrinos en Sarria.¡Ah! Se me olvidaba. A la salida de Sarria, y en una hornacina a la derecha de la carretera que hay nada más pasar el cementerio, encontré el cordón que andaba buscando, en una de las muchas botas que se ven a lo largo del camino. Parada, cambio de cordón y a seguir pateando tierras gallegas.

Los kilómetros se me están haciendo más largos, el cansancio empieza a notarse, de manera muy elocuente, al llevar ya 3 o 4 horas andando.

Mañana, de nuevo me espera otra dura etapa. Duermo bien, y eso me ayuda a descansar de la mejor manera.

Se me ha ocurrido, ya a última hora, meter un video con las fotografías que he sacado de la etapa.-

Los fotógrafos profesionales no empeceis que si falta luz, que si está descuadrada, que si está mal enfocada, etc….. estas fotos solo son un testimonio de mi presencia en ese lugar sin tener en cuenta ninguna de las líneas básicas de la fotografía, bastante he tenido con estar andando un montón de horas, la vara, la mochila, etc… como para andar encuadrando la fotografía, darle más apertura, más velocidad, etc…que ha habido veces que he visto cosas interesantes, y por no sacar la foto de lo j…. que estaba, he dicho : que le den por c… a la foto. Al que le guste bien, y al que no, que se calle. ¡He dicho!

El que quiera ver el video de las fotos que pinche aquí. En este video también homenajeo, a mi modo, a un hombre integro.

5 comentarios el “23ª Etapa

  1. Estupendo video, fotos y comentarios. Sólo te falta una foto de esos perros pesados.

    Saludos

  2. Dicen que los verdaderos peregrinos son aquellos que salen desde su casa y regresan del mismo modo desde Santiago a casa. ¿Entonces todos aquellos que salimos desde un punto de origen diferente o que hacemos el camino a cachos por falta de tiempo somos pseudoperegrinos?

    ¿No se lleva el ser peregrino dentro?

  3. No sé que no entiendes Patxi. Dices que las personas que salen de Sarria, son pseudoperegrinos (es decir, falsos peregrinos) y yo te pregunté el porqué, a lo que me contestaste un “es verdad” y yo, únicamente te he comentado lo que pienso, pues no creo que sean pseudoperegrinos, o prácticamente todos lo seríamos, incluido tú (por lo que te he comentado luego).

    Bueno nada, no tiene importancia, simplemente me llamó la atención. Me leí todo tu blog y me ha gustado mucho, felicidades. Me queda un mes para irme de nuevo a hacer el Camino y deseando que estoy, partiré de Burgos a Santiago.

    Buen Camino!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s