19ª Etapa

PUENTE DE ORBIGO – ASTORGA

Para esta este viernes, día 16, había dejado un paseo (16,50 km), teniendo en cuenta que mi llegada a Astorga se preveía temprana con el fin de admirar la bonita ciudad leonesa; además a base de hacer algún kilómetro más al día, he conseguido en estos días ganarle un día al calendario y poder regresar a casa un día antes de lo pensado (he preferido volver en sábado a hacerlo en domingo).

Nos centraremos en la etapa: La salida de Puente Órbigo la hice a las 7,30 horas, a oscuras (El tiempo ya se nota y amanece más tarde), el frío es bastante fuerte aunque se adivina, por la claridad que se ve hacia el este, que el día va a a ser claro. Mi pequeña linterna me ayuda a orientarme durante los primeros tramos de la etapa.

Puente Medieval en Puente Órbigo

A la salida de Puente Órbigo cabe la posibilidad de coger dos rutas, una que sigue el trazado de la carretera N-120, y la segunda, es tomar un camino que discurre a través de una pequeña meseta elevada que me ha hecho recordar en gran medida a nuestro “Plano”, yo la verdad que, después de las etapas anteriores en lo todo era “la senda del peregrino”, decidí ir por el camino de la meseta.

El camino transita entre campos de cereal pero ya no san las llanuras vistas en los días anteriores, sino que son campos de cereal rodeados, básicamente, de carrasca y encinas que hacen que la vista sea completamente diferente.

Durante 6 o 7 km el paisaje es el descrito en el párrafo anterior, y es este cambio tan radical lo que hace que el andar sea mucho más agradable y llevadero, lo que hace que te olvides de lo “coñazos” que han sido las etapas anteriores.

Amanecer en la provincia de León

Pasado este tramo llegamos a un pequeño pueblo llamado Santibañez (Me suena este nombre) de Valdeiglesias, pasamos el mismo por la única y principal calle, y comenzamos una pequeña pendiente que, atravesando viñedos, campos de cultivo y algún pequeño monte, y durante 7 km., nos asciende hasta una meseta completamente llana que nos lleva, después de un par de kilómetros, hasta la emblemática Cruz de Santo Toribio. Digo emblemática puesto que es en este punto donde se juntan el Camino Francés y la Vía de la Plata. Desde el alto donde se ubica la Cruz se divisa ya, a tiro de piedra, San Justo de la Vega, que es el pueblo anterior a Astorga. Desde este alto, también, se puede divisar tras San Justo la ciudad de Astorga, donde, de manera esbelta, sobresale, sobre el resto de los edificios, su catedral.

Calabazas en San Justo

Pasado San Justo, y con el ánimo radiante ante la conclusión de esta 3ª fase de mis etapas del Camino, recorremos los apenas 2 o 3 kilometros que separan San Justo de Astorga. Pasas por un puente metálico sobre las vías del tren, asciendes una cuesta bastante dura que da la entrada al pueblo, y te das de lleno con la historia de Astorga, ya que lo primero que te encuentras son las excavaciones de un poblado romano. Pero esto para un poco más adelante.

En esta última etapa atraviesas 4 pueblos que, a continuación, detallamos:

Monumento al Peregrino en Villares de Órbigo

1º) – Villares de Órbigo. Pueblo situado a 2,80 km de Puente Órbigo. Tiene 360 habitantes y se encuentra a 828 m. sobre el nivel del mar. En la que destaca la torre de su iglesia, de ladrillo, y que no pude fotografiar por pasar de noche.

2º) – Santibañez de Valdeiglesias. Localidad a 2,30 km de Villares, con 265 habitantes. Y en la que no hay apenas que destacar, salvo la maravillosa salida de sol que contemplé.

3º) – San Justo de la Vega. A 8 km de Santibañez, con 560 habitantes, regada por el río Tuerto, y en el que me impresionaron unas enormes calabazas que había en un huerto junto a la carretera antes de pasar el puente sobre el río.

Fachada de la Iglesia de Santibañez

4º) – Astorga. A 3 km de San Justo. Se trata de una histórica ciudad, situada a 860 m de altitud sobre el nivel del mar y con 13420 habitantes. Es la capital de la Maragatería, y sin duda uno de los enclaves más importantes de la ruta. En época medieval llegó a tener 22 hospitales para peregrinos. Con una maravillosa catedral y el edificio del obispado diseñado por el famoso Gaudi, aparte del edificio del Ayuntamiento y otros edificios de interés.

Mi llegada a Astorga fue a las 11,30 horas (Solo 4 horas de caminata). Me hospedé, rápidamente, en un albergue junto a la catedral, y una vez duchado y aseado me dispuse, antes de comer, a patearme y fotografíar la histórica ciudad. Visité, en una primera toma de contacto, la Catedral, el Edificio del Obispado, el Ayuntamiento, la Plaza Mayor, las Ruinas Romanas y otros edificios de menor entidad, siguiendo los criterios de un folleto que me facilitaron en la Oficina de Turismo situada frente al Palacio Episcopal.

Cruz de Santo Toribio en San Justo

Un par de cervezas, con su tapa correspondiente, sirvieron de preludio para comer y retirarme a descansar al albergue, para que por la tarde, y visto ya el territorio, visitar, con más tranquilidad, todos los sitios nombrados anteriormente.

A la tarde, como ya he dicho, y después de una siesta reparadora, me lancé a la calle para ver, con más detenimiento, los monumentos indicados, y después de dos horas de patearme la ciudad y ver todo, me senté en un banco, frente al edificio del Obispado, a descansar y para hacerme la clásica foto con el citado edificio detrás de mí. Cuando estaba haciendo equilibrios para poner la cámara de fotos en vertical, y sacar una foto mía con el retardador, apareció, sin saber de donde, la chica japonesa que había dejado dos etapas antes. Durante un buen rato estuvimos sentados en el banco intentando entendernos a través de un cuadernillo Español-Japonés que ella tenía. Parecía un cuadernillo para niños de tres años, con sus dibujitos a colorines y demás, pero nos sirvió para entendernos y enterarme que le gustaría venir a San Fermín

La Catedral y el Palacio del Obispado de Astorga

y le gustaría ver una corrida de toros,me dio su correo electrónico (Que todavía no lo he usado), y como el sol ya se había metido, y comenzaba a refrescar, nos despedimos y ella se fue al albergue que estaba a dos kilómetros de la ciudad, y yo me tomé otro par de cervezas por el casco antiguo de Astorga.

Una cena liviana en un restaurante junto a la catedral sirvió, también, de preludio para acercarme al albergue y meterme a la cama.

A la mañana siguiente tenía que levantarme a las 7,00 horas, coger un autobús que me dejaba en León a las 9,00 horas, acercarme a la estación del tren y coger un tren que me llevaría directamente hasta Tafalla.

Edificio del Ayuntamiento de Astorga

Después de cenar, y cuando me dirigía por el casco urbano al albergue, divisé, al dar la vuelta a la esquina a la calle, la silueta de un chico alto, moreno y entrado en carnes que venía en contra de mi paso. ¡No! No erá el chico de Calahorra. En Astorga no me lo encontré.

Un error imperdonable cometí en Astorga. No probé el cocido maragato. Como tengo intenciones de volver a hacer el último tramo del camino en Mayo o Junio, y tengo que reanudarlo desde Astorga, entonces lo probaré.

Gracias por vuestra atención, y hasta Mayo o Junio.

Una foto para el recuerdo delante del edificio del Obispado de Gaudi.

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