17ª Etapa (2ª Parte)

MANSILLA DE LAS MULAS – LEÓN (Segunda parte)

En el último párrafo de la primera parte de esta etapa hablaba de que cometí un gran error al coger un albergue cerca del Casco Histórico de León.  Creo que no soy muy dado a dar consejos (A lo largo de estas etapas alguno he dado) , pero en este caso voy a darlo.

Digo lo de gran error por partida doble, y me explico; el primer error que cometí, y que en etapas anteriores también lo he cometido, es que, siempre que llegues a una gran ciudad del Camino de Santiago, en vez de ir a un albergue, te gastes un poco más de dinero y vayas a una pensión, hostal o a un hotel; y lo digo por la sencilla razón de que en los albergues hay que estar para las 21,30 o las 22,00 horas, y a esas horas en una ciudad grande, si es fin de semana, y sobre todo si es primavera, verano u otoño, y con buena temperatura, el ambiente se deja notar, y te tienes que ir al albergue cuando más a gusto estás. Me pasó en Burgos y me volvió a pasar en León.  El segundo error, ya no es tanto culpa mía, fue elegir el albergue en el que dormí, ya que cuando vas a un  albergue no sabes lo que te vas a encontrar, y en éste se conjugaron varias cosas, que más adelante explicaré, que me hicieron pasar una noche muy larga.

Dicho esto, y habiéndome quedado en la llegada a uno de los albergues de León, y más concretamente el Albergue de Peregrinos de la RRMM Benedictinas (Carbajalas), una vez duchado y aseado (Esta vez no descansé porque sólo había hecho 20 km.), me dispuse a hacer una primera visita turística por la capital castellana. Me apropié de un plano turístico de León y, teniendo como punto de partida el albergue, me dispuse a visitar con toda tranquilidad, y con mi pequeña cámara de fotos, la histórica León.

Durante casi tres horas estuve recorriendo toda la zona histórica de la capital, destacando, sobre todo, los siguientes edificios o monumentos:

Murallas, Convento de las Concepcionistas, Antiguo Ayuntamiento, Casa de los Botines, Edificio BBVA, Palacio de los Guzmanes, Catedral de Santa María, Calle Ancha, Barrio Húmedo y el Palacio del de Luna.

Os adjunto una serie de fotos de todos estos edificios.

LEON (2)

Murallas a la entrada de León

LEON (5)

Convento de las Concepcionistas

LEON (6)

Aniguo Ayuntamiento

LEON (7)

Casa de los Botines

LEON (8)

Edificio BBVA

LEON (9)

Palacio de los Guzmanes

LEON (11)

Catedral de Santa María (Parte de la fachada)

LEON (16)

Palacio de la Luna

LEON (39)

En el Barrio Húmedo

En una gran ciudad, y después de hacer turismo, hay que tomar un aperitivo; y qué mejor sitio quer en León, donde por cada consumición que tomas, sea de la clase que sea, te obsequian con una tapa. Por ello y en un bar frente a la catedral me tomé una cerveza fresca y me obsequiaron con un trozo de tortilla de patata.

Me habían comentado que en León tenía que meterme por las callejuelas del Barrio Húmedo para captar el sabor de la zona antigua de la ciudad. Así lo hice, y después de un rato husmeando el ambiente, me metí en una taberna en la que los jamones colgaban del techo, solicité que me pusiesen un vino tinto, el camarero, muy amable, me dijo qué tipo de tinto, y como yo no conozco mucho los tipos de vino, le dije que me pusiese un tinto de la zona, me ofreció un Prieto, y le dije que sí sin saber absolutamente nada sobre este tipo de vinos, me lo sacó en una copa muy grande, y acompañando el vino, me sacó una tostada de pan, de un tamaño considerable acompañada por una loncha de cecina, una rueda de chorizo leonés, una rueda de salchichón leonés y un trozo de queso; por supuesto que no le hice ascos a ninguno de los dos manjares que tenía delante, me los tomé con toda la tranquilidad, y cuando le dije qué le debía me quedé asombrado del precio que me cobró comparado con el de los bares de la zona donde, normalmente, habitamos.

Como quiera que se me hacía tarde (Eran ya las 15,00 horas), busqué un restaurante de comida rápida donde comí un plato combinado, y sobre las 15,30 me retiré al albergue a descansar un rato, pensando en que a la tarde me quedaba todavía bastante que ver.

Cuando llegué al albergue ya había bastante gente en comparación de cuando yo había llegado. Diversos peregrinos descansaban en una gran sala (Calculo que habría unas 70 camas) sobre los camastros, y ya empecé a intuir lo que me esperaba durante la noche en el rato que estuve tumbado encima de la cama descansando antes de iniciar mi segunda visita turística por León.

Sobre las 18,00 horas me volví a lanzar a la calle para culminar mi visita turística por León. Durante la tarde visité los siguientes lugares:

Iglesia de San Marcelo, Convento de San Isidoro, Edificio de los Juzgados, Murallas Romanas, Plaza Mayor y Nuevo Ayuntamiento, Barrio Húmedo, Plaza el Grano y el Parador San Marcos.

Igual que he hecho antes, os adjunto fotografías de todos estos edificios.

LEON (28)

Iglesia de San Marcelo

LEON (29)

Convento de San Isidoro

LEON (30)

Edificio Juzgados

LEON (34)

Murallas Romanas

LEON (35)

Plaza Mayor y Nuevo Ayuntamiento

LEON (36)

Torre de la catedral vista desde el Barrio Húmedo

LEON (40)

Plaza del Grano.

LEON (43)

Parador Nacional de San Marcos

Una vez visitados todos los sitios más emblemáticos de la ciudad, y como ya he dicho antes, la gente ya había salido de trabajar, y el bullicio por la calle se hacía notar, me dispuse a cenar “de tapas” por diferentes bares del Barrio Húmedo.

Como ha sido la primera vez que he estado en León, no conozco las diferentes zonas, por lo que el buscar los sitios adecuados, quizás, me costaría más de la cuenta, por lo que decidí emplear una táctica segura; bar en el que veía gente “talludita” y entrada en años, allí que entraba; la cosa resultó agradable ya que la variedad de tapas que te ofrecen es infinita.

Y así hice el día en León, y como os he dicho al principio, a las 21,15 horas me dirigía al albergue ya que cerraban las puertas a las 21,30 horas. Una ciudad grande no es como Tafalla y a esa hora en León había un montón de gente por la calle.

Una vez en el albergue, y después de estar un rato, en una zona común, charlando con unos chicos de Hendaya y de Canarias, que estaban haciendo el Camino en bici, subí a la gran sala-dormitorio donde me esperaba la peor noche de todos los días que he estado haciendo esta fase del Camino.

En primer lugar, ya lo había detectado a la hora de la “siesta”, los camastros eran unos somiers metálicos, de antes de la guerra,  que cada vez que cualquiera de nosotros se movía para cambiar de posición chirriaban como si les estuviesen torturando.

En segundo lugar, al estar en la zona histórica de la ciudad, las calles son estrechas, y cualquier persona que pasa hablando parece que la tienes en la habitación.

En tercer lugar, me tocó al lado de una ventana batiente, que no se podía cerrar, y el frío que entraba, unido a que la manta que nos regaló el amigo Juan Ignacio Armendariz (Suministros ECA) es bastante fina, no pasé nada de calor sino al contrario.

Y por último, y si a estos tres inconvenientes, unimos el que de entre 70 personas, siempra hay alguno que ronca, ni te digo la nochecita que pasé.

A las 6,15 horas, después de pasar una noche muy larga, me levanté y comencé a prepararme para hacer frente a la 18ª etapa del Camino entre León y Puente de Órbigo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s